ASOCIACIÓN PRO RECONSTRUCCIÓN DE ESCO

ARQUITECTURA

Vista de la ermita. Al fondo Esco

La Ermita de la Virgen de las Viñas está situada en un alto conocido como la Cantera la Virgen, a 1 kilómetro  aproximadamente del casco urbano de Esco.

Los restos aparecidos demuestran que esta zona estuvo poblada desde la Edad del Bronce. En cuanto a la ermita es posible de que el actual edificio se levantara aprovechando alguna edificación romana, puesto que en su interior hay un tambor de fuste de columna de esta época. Así mismo la pila de agua bendita parece ser de la misma época.

Se sabe que a principios del siglo XVII, el edifico,  ya tenía el aspecto actual, `puesto que en el año 1628, el Obispo de Pamplona, dispuso que podía celebrarse Santa Misa por estar ya cerrada  y decentemente adornada la ermita. En 1640, el mismo Obispo ordenó, que el mayordomo de la ermita D. Miguel Sánchez, entregara al Vicario de Esco la ropa blanca del Santuario, para que se conservara en la sacristía parroquial.

El edificio tiene una longitud de 14 metros, 5,30 m. de anchura y su altura es de 3,50 m. en la parte más baja. Hasta la reconstrucción del año 1999, las paredes exteriores se encontraban revocadas y ahora se ha dejado algunas zonas de piedra vista.
El interior ha estado siempre revocado, con arco abovedado en la cabecera y suelo de terracota. La cubierta de la bóveda estaba realizada con lajas de piedra, pero ahora está toda cubierta por teja árabe realizada en la propia tejería de Esco en la primera mitad del siglo XX. El cambio de tejado se realizó en la rehabilitación llevada a cabo en el año 1999, dado que estaba totalmente derruida.

El retablo original, hoy totalmente destruido, era barroco del siglo XVII, realizado en madera de pino y dorado. En el escudo que lo coronaba aparecían las iniciales M. A
 

Retablo barroco destruido (montaje)

La talla  titular de la ermita, era una imagen sedente, tallada en madera, de 55 cm. de altura, con el Niño Jesús en la mano izquierda. Seguramente esta imagen dataría de los siglos XIII o XIV. La imagen fue robada en el año 1963, cuando todavía Esco contaba con unas sesenta personas.

Las idas a la ermita se realizaban el día de la Natividad de la Virgen y el último día de las rogativas de la Ascensión. En la Ascensión se marchaba en rogativa y después de celebrar misa se regresaba al pueblo en procesión hasta la iglesia de San Miguel

El día de la Natividad, se iba en procesión desde el pueblo, muy de mañana, en la ermita se cantaba una Salve a la Virgen, y se empezaba a rezar el rosario, hasta el cuarto misterio. Comenzado el quinto regresaba la procesión al pueblo, y  al llegar a las inmediaciones  de la Iglesia, la imagen de la Virgen del Rosario salía al encuentro de la procesión, conducida en andas por cuatro jóvenes. La saludaban con una Salve, y continuaban hasta la parroquia, entonando el Ave Maris Stella, terminando el acto cantando una misa conventual.

Bibliografía:
Rafael Leante García. Culto de María en la Diócesis de Jaca.
Carmen Rábanos Faci. Patrimonio Cultural de las Cinco Villas. 

esco@can.es