ASOCIACIÓN PRO RECONSTRUCCIÓN DE ESCO

ARQUITECTURA

No tenemos constancia de la fecha en que se construyó
el camposanto de Esco, aunque se supone que habría sido en la
segunda mitad del siglo XIX, dado que en esa época se promulgó un
decreto por el que se prohibían los enterramientos en los cascos urbanos
de los pueblos. Hasta entonces los entierros se realizaban en el
terreno de alrededor de la iglesia, el que hemos conocido siempre con
el topónimo de Cementerio.
Según cuentan los mayores el muro del cerramiento era de piedra
vista rejuntada con mortero, al igual que las casas y corrales que hemos
conocido, y desde un principio de forma circular.
Con el paso del tiempo la obra se fue deteriorando y en los años 40
del pasado siglo debía haber varios boquetes en las paredes por lo que
se decidió realizar trabajos de reconstrucción y consolidación. Entre
los años 1949 y 1950 se realizaron estos trabajos “a vecinal”, esto es,
con la intervención de la mayor parte de los vecinos. Los trabajos de
albañilería los realizo el “piquero” del pueblo, Hermenegildo Ventura,
con la ayuda de su hijo Faustino, que estaba a punto de ir a la mili. Los
demás vecinos se dedicaban a acercar piedras y subir arena con caballerías
desde el Arenal de Esco, al lado del río Aragón, hoy cubierto por
el pantano. En esa fecha se decidió revocar con mortero todo el muro,
y ese es el aspecto con el que lo hemos conocido todos los nacidos después de esa fecha.
En la década de los sesenta se llevaron a cabo también unas pequeñas
obras de consolidación de la pared más cercana al barranco,
realizándose también “a vecinal”.
Con el abandono del pueblo y los años transcurridos, el tiempo y el
agua causaron los destrozos que motivaron la intervención de la Asociación
pro reconstrucción de Esco para reconstruir el muro destruido,
en el año 2007.
Durante estos últimos años han sido varias las personas que han esparcido
las cenizas de sus familiares por distintas partes del pueblo. A
partir de 2007, además, existe ya un sitio digno en el que poder enterrar
las cenizas y colocar alguna placa o lápida de recuerdo.

esco@can.es